Visitantes.
Estos visitantes, quienes parecen sólo ser unos cuervos, eligen cada tanto a una familia feliz para adueñarse de sus vidas. Las desafortunadas familias siempre están formadas por tres integrantes, justo como la de Ana , su esposo Daniel , y su hijo de seis años, Sebastián .
Él es el primero en percatarse que algo extraño sucede, sobre todo cuando empieza a interactuar con un niño que vive en una casa de juguete que su papá le regaló. Ana, como doctora que es, no cree en los fantasmas y piensa que todo lo que ha visto sin tener explicación es sólo parte de su imaginación.
Ella tendrá que creer para salvar a su familia de vivir eternamente en el encierro, y es gracias a su cuñada Karla , que empieza a hacerlo. Pero la única solución para no permitir que destruyan a su familia no es muy alentadora, así que el final será una sorpresa.



